image 17 razones (principales) que hacen al vino saludable.

El vino es un alimento saludable siempre que se consuma de una forma moderada y responsable, la ventaja evidente de su consumo moderado es su efecto estimulante y un exceso en su consumo lo convierte en narcótico, con multitud de riesgos asociados.
Taninos, flavonoides, antocianos, resveratrol, polifenoles, … multitud de componentes relacionados con el vino poseen características beneficiosas para la salud. A continuación se exponen 17 razones que lo hacen una bebida saludable:

1. El vino retrasa el envejecimiento. La quercitina es un flavonoide que junto a los antocianos, pigmentos vegetales, presentes en el vino, tienen una acción antioxidante muy importante al anular los radicales libres que se generan en los procesos metabólicos celulares y son, en buena parte, responsables del envejecimiento celular. Los radicales libres se asocian con procesos concretos como la arterioesclerosis y el cáncer.

2. Resulta beneficioso para el corazón y las coronarias al reducir el colesterol malo (LDL), protegiendo el colesterol bueno (HDL) que se ocupa de limpiar al malo del sistema circulatorio. Los ácidos fenólicos (polifenoles), flavonoides y resveratrol (no flavonoide) presentes en el vino son los responsables de la protección contra la oxidación de las moléculas de HDL.

3. El consumo moderado de vino reduce la tensión arterial y actúa beneficiosamente sobre el control de insulina en sangre.

4. El resveratrol que contiene el vino tinto, tiene efectos neuroprotectores correlacionándose su consumo con un menor riesgo de padecer Alzheimer, además actúa contra la pérdida de memoria por falta de riego cerebral favoreciendo la circulación de la sangre en el cerebro, sobre todo de las personas de edad avanzada, y tiene acción anticoagulante que protege de accidentes isquémicos.

5. Los polifenoles disminuyen el riesgo de padecer hemorroides y ayuda con las varices favoreciendo el retorno venoso.

6. Alivian los calambres musculares y en las mujeres aumentan los niveles de estrógeno.

7. Contiene vitaminas A, C y varias del complejo B como: biotina, colina, incositol, ciancobalamina, ácido fólico, ácido nicotínico, pridoxina y tiamina, con efectos antioxidantes y antienvejecimiento, especialmente beneficiosa es la B2 riboflavina, en la que el vino es rico, que permite eliminar toxinas y depurar el hígado. El vino y sus vitaminas ayudan a tener una piel más hermosa.

8. La quercitina del vino tiene efectos antihistamínicos que lo hacen muy adecuado para paliar los efectos de las alergias. También actúa como antiinflamatorio.

9. Es rico en sales minerales beneficiosas como el magnesio que aporta beneficios contra el estrés, el zinc que estimula las defensas, litio que equilibra la función nerviosa, calcio y potasio que aseguran el equilibrio iónico celular y hierro fundamental para la función sanguínea, además el alcohol favorece la asimilación del hierro en el organismo, también es rico en manganeso, flúor, cobre y cromo.

10. Estimula la digestión de las proteínas y grasas de carnes y pescados al favorecer la secreción biliar y de los jugos gástricos.

11. Una copa de vino ayuda a disminuir el estrés y la ansiedad. Ayuda a encontrar el equilibrio necesario entre cuerpo y mente. Sus propiedades euforizantes son positivas contra la depresión.

12. Estimula el apetito ayudando en casos de anorexia al estimular los órganos olfativos y gustativos.

13. Controla las infecciones urinarias. Baja el riesgo de la formación de cálculos renales.

14. Los vinos blancos ácidos y los cavas son ricos en tartratos y en sulfatos de potasio que actúan sobre los riñones, favoreciendo una mejor eliminación de toxinas.

15. Los taninos del vino tienen acción antiespasmódica a nivel intestinal favoreciendo el transito.

16. El vino tiene una acción antibacteriana que protege al organismo de agentes patógenos nocivos. La quercitina que contiene actúa positivamente ante infecciones virales y respiratorias, eccemas y herpes. También se ha mostrado eficaz en el tratamiento de artritis y artrosis.

17. Es un medio natural de recuperación si es tomado después de un esfuerzo físico.

Gran parte de las ventajas que el consumo moderado y responsable de vino se pueden extrapolar al consumo de mosto o incluso de las propias uvas, principalmente tintas, pues es en el hollejo de la uva, el que dará color al vino, donde se encuentran los taninos, ácidos fenólicos y antocianos que son los que proveerán la mayoría de las propiedades saludables. Algunas virtudes las da el contenido alcohólico del vino y se pueden encontrar en otras bebidas y destilados, pero la concentración alcohólica del vino hace fácil su consumo dosificado y prudente.

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image La identidad de los vinos españoles

Desde principios del pasado siglo XX el panorama vitivinícola español cambio por causas de fuerza mayor, la filoxera acabo con todas las cepas autóctonas, excepto las canarias, obligando a los viticultores a replantearse la plantación de nuevo con portainjertos de vides americanas acostumbradas a convivir con el insecto de la plaga y por lo tanto resistentes de forma natural al él.

Fueron tiempos de producción sin criterio, en buena parte debido a la falta de demanda pero ya bien avanzado el pasado siglo los productores de uva españoles fueron seducidos por el mercado europeo donde acabaron exportando sus vinos a granel y a la vez fueron adaptándose a los gustos predominantes de los clientes, introduciendo nuevos tipos de uva, evidentemente más comerciales, atendiendo de este modo la demanda del mercado pero perdiendo la tipicidad y la tradición vinícola propia, de este modo se empezaron a producir los vinos con las principales variedades de uva francesa: Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Chardonnay. El ¨negocio” fue bien hasta que entraron en escena los vinos del nuevo mundo compitiendo con los vinos propios, sobre todo en precio, y en este momento estamos donde los referentes han cambiado y como siempre, nos pillan con el paso cambiado, con muchas zonas de producción vinícola, y D.O. entregadas al decadente cabernet sauvignon… y con los mercados alabando nuestros tempranillos y las tradicionales garnachas. Una lástima todas la viñas viejas que se han perdido para producir vinos mediocres de viñas sobreexplotadas.

La mayoría de los viticultores no disfrutan de buenos tiempos, ni los bodegueros ni los distribuidores, se consume poco, se debe buscar el rendimiento económico y no es fácil, pero como siempre el refrán está cargado de sabiduría “siempre que llueve escampa” las modas vienen y van, duran más o menos pero lo que siempre es cierto es que los productos de calidad nunca pasan de moda. En España tenemos vinos con personalidad y sobrada calidad, seguro que con el tiempo y esfuerzo de comunicación se valorarán como queremos.

Creo que se ha dedicado poco esfuerzo en mejorar los vinos autóctonos, siempre hemos ido a rueda de los franceses y sus clásicos, la falta de preocupación general por la innovación y el desarrollo, el dicho de “que inventen los demás” lo hemos aplicado mucho tiempo. Experimentar y crear nuevas formas de trabajar con nuestras uvas produce excelentes vinos, muchos sorprendentes, por ejemplo, algún vino de hielo hecho con tempranillo, excelentes caldos hechos con la maltratada Bobal o sin ir mas lejos lo que gana un verdejo con un breve paso por barrica.

 

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