Mucho más que experiencias enoturísticas

Con el vino como protagonista, la Ruta del Vino Ribera del Duero tiene una atractiva oferta de productos turísticos, todos con la autenticidad como seña de identidad: desde bodegas con encanto, noches de ensueño, degustaciones gastronómicas, catas de vino, tratamientos de vinoterapia, enotecas, visitas culturales, y una amplia oferta de actividades de ocio complementario.

En efecto, la Ruta del Vino Ribera del Duero ofrece el mencionado producto enoturístico combinado con interesantes propuestas de turismo ideales para compartir con la familia disfrutando de la naturaleza de la zona. Se trata de una amplia oferta de actividades para realizar al aire libre: rutas de senderismo, excursiones por las Hoces del Riaza o recorridos con piragua por el río Duero mientras se observan viñedos y paisajes recientemente enverdecidos por la llegada de la primavera.

 

Algunas de las propuestas estrella son:

Aprender a catar un vino: A lo largo de la Ruta del Vino Ribera de Duero, son múltiples los establecimientos que ofrecen al visitante la posibilidad de disfrutar de una iniciación a la cata de la mano de expertos enólogos.

Paisajes inolvidables para disfrutar: A través de las rutas de songs reviews senderismo y BTT, con diferentes niveles de dificultad, se pueden descubrir los paisajes de esta zona.

Ruta de los Castillos: Uno de los elementos arquitectónicos más repetidos en todo el territorio que comprende la Ribera del Duero es el castillo. Esta tierra ofrece al enoturista atalayas y buenas fortalezas que merecen un alto en el camino.

Fin de semana en las bodegas subterráneas: Visitas a las bodegas subterráneas como las del casco histórico de Aranda, uno de los núcleos centrales de la Ribera del Duero. Varios kilómetros de longitud, 7 en concreto de túneles y galerías que fueron excavadas entre los siglos XIII y XVIII para elaborar vinos, gracias a sus niveles constantes de humedad y temperatura (11-13º C).

De tapas por la Ribera: En la Ribera existe un gran número de asadores y restaurantes que, además de una buena mesa, ofrecen a los amantes del enoturismo buenas tapas y raciones.

El Refugio de Rapaces de Montejo: El refugio de rapaces en las Hoces del Riaza es un proyecto emblemático y representativo en conservación, la primera reserva natural privada de España. Un buen refugio de rapaces ibéricas y especialmente para el buitre leonado, con alrededor de 1000 ejemplares. Además de los buitres, aquí crían especies rapaces de alto valor ornitológico, tales como el águila real o el halcón peregrino.

Vinoterapia y Spa: Uno de los más modernos tratamientos para el cuerpo y la mente lo constituye la vinoterapia. En la Ribera del Duero puedes optar por sesiones de cuidados a base de vino y sus derivados, así como disfrutar de buenas instalaciones de circuitos de SPA.

El Parque del Románico: En San Esteban de Gormaz se ha creado un Parque Temático del Románico, a 2.5 km del casco urbano, en el paraje conocido como Molino de los Ojos, ideal para familias.

Lugares para comprar vino: A lo largo de toda la Ruta de la Ribera del Duero se encuentran tiendas y comercios especializados donde adquirir todo tipo de vinos de calidad como las enotecas, comercios especializados o las propias bodegas adheridas a la Ruta del Vino Ribera del Duero.