Pudiera parecer que la estrecha relación que hoy guardan dos mundos tan cargados de glamour como son el vino y la moda es algo relativamente reciente. El marketing, la tecnología, la globalización y el salto de algunos profesionales entre ambos mundos han favorecido las sinergias.

Sin embargo la relación entre el mundo de la moda y el del vino ya viene de muy atrás. Actualmente es relativamente fácil localizar a famosos diseñadores de moda inmersos en el mundo del vino bien como bodegueros o bien diseñando etiquetas para célebres marcas de vino. Ejemplo serían, Diesel Farm –vaqueros Diesel– en el Véneto o Salvatore Ferragamo –calzado– y Roberto Cavalli –moda y perfumes–, ambos en la Toscana, Italia.

Para el segundo caso tendríamos que el archiconocido Chateau bordelés Mouton Rothschild ha estado contratando cada año desde 1946 a diferentes artistas contemporáneos para ilustrar sus etiquetas. También en Burdeos, Bruno Borie, propietario de Chateau Ducru, encargó a la diseñadora Jade Jagger, hija del archiconocido Rolling Stone, Mike Jagger, que le diseñara la etiqueta de su vino Croix de Beaucaillou. Algo parecido en España sin ir más lejos lo ha venido haciendo la bodega oscense ENATE, aunque en este caso se han decantado más por pintores célebres españoles tales como Antonio Saura, Eduardo Chillida o Antoni Tàpies entre otros.

Sin embargo una nueva forma de acercarse a la moda y al arte, es la iniciativa de VINOS AVENENCIA, participando y acompañando  “in situ” en certámenes de moda como la MERCEDES FASHION WEEK DE MADRID,  CASA DECOR, MUSEO REINA SOFÍA…

EL público que sigue a diseñadores, artistas, decoradores, puede degustar, catar los vinos AVENENCIA de la mano de su creador, JUAN VINUESA, como así lo vimos compartiendo “avenida” conversación y vino mientras intercambian opiniones sobre el arte de crear. Muestra de ello es la entrevista con el diseñador encumbrado por CASA DECOR, PEPE LEAL, o al presidente de la ASOCIACIÖN DE LA MODA DE ESPAÑA, MODESTO LOMBA, o el pintor español, afincado en NY donde le consideran una eminencia del mundo del arte, PEDRO CUNÍ y su encaústica. A sus clases en The Cooper Union School of Art  y  en Parsons School of Design,de Nueva York acuden alumnos de todas partes del mundo que cada año pasan por exahustivos filtros antes de ser admitidos, por la gran demanda de plazas para tener el  privilegio de recibir las enseñanzas del artista español y su técnica de la ENCAÚSTICA.

AVENENCIA no quería limitarse una etiqueta “diseñada por” o crear un envoltorio que le diera glamour. Igual que se nutre de la mejor tierra cuidados y sol de España, también quiso acercarse a los creadores a los artistas y apoyarles, porque el autor de los vinos también es un artista  JUAN VINUESA un creador de vinos. Así ha conseguido ir mas allá, identificando el arte de crear vinos al arte de crear moda, o pintores de talla internacional. Porque el arte es cultura y el vino es un arte, AVENENCIA ES CULTURA, COLOR, VIDA !

Desde MARCA ESPAÑA, gestionada por el ministerio de exteriores ya han puesto su mirada en AVENENCIA y  en su creador en aras de reconocer otra manera de hacer MARCA ESPAÑA.

Un par de anécdotas curiosas relacionadas con el idilio entre moda y vino: Coco Chanel creó su bolso 2.55 con colgante de cadena para que las damas pudieran tener sus manos libres… ¡para beber champagne! Coco declaró que ella sólo bebía champagne en dos ocasiones… cuando estaba enamorada y cuando no lo estaba. Sin embargo, su mayor vínculo con el vino se debe a que su celebérrimo logo se lo cedió la propiedad del Château de Cremat (un castillo-bodega ubicado en las afueras de Niza, en plena Costa Azul francesa). La historia del vino, está repleta de casos en que los caminos con la moda se cruzan.

En 2009 desde la marca de champagne Dom Perignon se pusieron en contacto con el diseñador alemán Karl Lagerfeld para que desarrollara un nuevo concepto de botella y la llamaron: “La botella de los deseos”. La fuente de inspiración para Lagerfeld fue el busto de la que fuera su musa durante años, la modelo también alemana Claudia Schiffer. Curiosamente la presentación de este concepto impactó no por ser el esperado diseño de una botella sino porque consistió en toda una arquitectura de tres botellas y un bowl (inspirado en un seno de la Schiffer) apoyado sobre ellas.

Y alguno pensará: ¿y cómo se ha colado el mundo del vino en el mundo de la alta costura? Ciertamente es bastante complicado ver a bodegueros metidos a diseñadores. Sin embargo, la respuesta es más sencilla de lo que parece: a través del maravilloso mundo del color. En Reino Unido los llaman cariñosamente boozy colours (colores beodos o borrachos) por ser reconocidos y reconocibles por su parentesco con algún varietal fundamentalmente dentro del amplísimo espectro de los vinos tintos, pero sin olvidar marrones ajerezados . Definitivamente los boozy colours son colores para el otoño siendo el rojo burdeos el indudable rey de la fiesta otoñal.

La marca Pantone está considerada mundialmente una autoridad en todo lo referente al color y es así mismo proveedora de guías de color para el mundo de la moda y la industria textil… y para muchas cosas más. La cuestión es cada temporada, desde Pantone se emiten pronósticos en los que se cuentan las tendencias de color venideras tras valorar lo que piensan los grandes diseñadores sobre estos colores. Se pueden localizar numerosos colores en Pantone con nombre de varietal, por ejemplo Beaujolais, Borgoña, Burdeos, Champagne o Champagne Rosado, Chardonnay y Sauternes.

En turismo de vino no es posible olvidar como el vino y la tecnología van de la mano para participar en los tratamientos de belleza gracias a la aparición en escena de la vinoterapia. Multitud de productos inundan el mercado concentrando los antioxidantes que contiene el vino y muchas son las bodegas que hoy día ofrecen estos tipos de tratamientos in situ, dando lugar a un nuevo producto dentro del cada vez más desarrollado enoturismo.

Por último, rizando un poco el rizo, un equipo de la Universidad de Western Australia ha desarrollado una colección de prendas hechas a base de vino tinto. Mediante la adición de una bacteria a la bebida del dios Baco se crea una sustancia bastante parecida al algodón. Han llamado a este material “Micro be” y lo han empleado para crear camisetas, vestidos o bañadores. A falta de mejorar este material, lamentablemente sólo puede vestirse en caso de que esté ligeramente mojado, de lo contrario se rompe con facilidad y si ya de por sí es bastante ligerito, posiblemente nos veríamos en un aprieto.

 

 

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